No puedo estar de luto cuando te veo,
mi mirada refleja el fuego que tengo adentro,
mi cuerpo se estremece cuando estamos frente a frente
mientras yo me deleito con el roce de nuestros labios ciegamente.
Yo te espero en el árbol del destino,
el escuchar tu voz hacen de mi un hombre perfecto,
siento las gotas de sudor recorrer nuestro cuerpo
y el desborde de emociones que genera nuestro universo.

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